Noche de invierno
Un poco después de la una, la calle está húmeda, no me he dado cuenta de que ha llovido. Ahora no, el viento se lleva las hojas marrones y las restriega contra la calzada color petróleo. Es una puta noche invernal de Diciembre.
Dejo de mirar por la ventana y a la ventana, el reloj de la mesa está mal, sólo me sirve para ver la temperatura... 20º
Mi calentador produce más luz que la de la mesita de noche, a la derecha de donde escribo, con medio cuerpo a 20º y el otro a 20 bajo cero. Es la una y cinco y vuelvo a mirar el puñetero reloj-termómetro, tengo que arreglarle la hora...
La noche invita a leer novelas de miedo, a ver una peli "de sustos" agarrao a algo... o a alguien en su defecto. Los sonidos se solapan con el estremecer de los árboles... el "gorrilla" ya se ha ido a dormir en el hotel de cinco estrellas con el dinero que ha sangrado a los aparcantes... la gente dormita en los sofás... los veo desde aquí. Ven Buenafuente, cambian de canal, cierran un ojo y con el otro controlan el mando.
El olor a palomitas de maíz ya llega...pasa por debajo de mi puerta y se mete hasta el estómago y este le responde con un gruñido. Hace mucho frío, las palomitas echan humillo...o es vapor...
Otra hoja cae del árbol y se queda pegada como una pegatina en un album de Panini.
Los abrigos hasta el suelo llegan a casa, llevan dentro a gente arrugada de frío, pasitas congeladas, embutidas, los ojos a la vista y la llave colgando de la manga.
La chimenea espera, pero esto es un puto piso y yo sólo tengo mi calentador de marca impronunciable. Es Diciembre...
...es de noche...
...y es invierno...
PD: Dedicado al corazón de hielo, para que se funda al encontrar al corazón en brasas.
