Ha caído un ángel...
Hoy ha sido el primer día que veo llover en la sede de la Corporación, goterones gordos, como lágrimas de gigantes...
Da gusto ir a clase lloviendo, me encanta sortear charcos e ir con mi paraguas dando vueltas en mi mano (qué queréis soy así de niño chico).
Y algo fántastico ha sucedido...
...a veces crees ver aparecer un angel. Se habría mojado las alas con la lluvia, pobrecito angel, corría de aquí para allá con mucha prisa, con esos pasitos que dan los ángeles. ¿Adonde vas preciosa? Espero que no huyas de mi vista...
...no, que va, no me ve, sólo aletea rápido y no consigue alzar el vuelo.
Pobrecito angel mío.
Te fuiste cuando sacudiste las alas fuerte, remontaste el vuelo y miraste hacia atrás, justo hasta donde estaba yo esperando el verde del semáforo...
...me miraste y nos dimos cuenta que jamás volveríamos a vernos. Yo con mi paraguas cerrado te señalé, y con la otra mano te dije un hasta siempre como se dicen los enamorados en el andén de una estación.
Mañana volveré a pasar por el mismo sitio y sé que no estarás. Que eso sólo pasó hoy, que aprendiste que el peso de las lágrimas de gigantes puede con la fuerza de tus alitas.
Yo seguiré mirando al cielo...
el gigante me hará un guiño...
y tú mirarás desde ahí arriba y esperarás que dejemosh de llorar...

yo misma dijo
Bonito post, bonito blog.
Un saludo...
10 Octubre 2005 | 08:31 PM