Hace un calor de la hostia y no pienso bien. Lo reconozco, los días antes del examen estoy jiñado, me entra un pánico que me bloquea. Son las cinco y media y no me he puesto a estudiar; a estas alturas ya sé que voy a fracasar de nuevo, por lo que mañana estaré totalmente tranquilo, sabiendo que lo que pase lleva pasando dos años o más. Nada nuevo.

Que mal lo he vuelto a hacer, siempre pienso para mí que la próxima será la buena, pero eso no es cierto, no es sino una más de mis ensoñaciones (pajaritos en la cabeza según mi madre). He pensado en echarle la culpa a la depresión, pero sería engañarme a mí mismo...

Tengo que cambiar, que cambiarlo todo, pensaba que ya lo había hecho, que a partir de ahora todo iría sobre ruedas... pos no.
Estoy bloqueado mentalmente, no puedo siquiera escribir bien. Todo son frases inconexas acabadas en punto seguido. No hay punto final. La espiral se cierne y yo me vuelvo a hundir.

Vuelven los momentos bajos.

Este verano no voy a dar explicaciones a nadie, porque nadie ya las cree, nadie cree en mí y menos que nadie yo.
Me sigo engañando estudiando una carrera que no avanza, que odio, que siempre es igual.
Un puto camino sólo, todos me adelantan y yo quieto cayendo en las mismas rocas, rojas ya de mi propia sangre.

Odio no servir para nada. No hacer especialmente bien nada.

Puede que esta vez mande todo al carajo. Que cambie todo de un soplido. Al fin y al cabo no es más que un castillo de arena. Puede que cierre la etapa y empiece de 0, que es donde estoy.
...pero me da miedo.

Yo: "es que se me da muy mal adaptarme, ya lo sabes"
Certeza: "eso es que no vales para la vida"

....es verdad.